Yun Gwan, el funcionario de Goryeo que creó una fuerza especial y levantó nueve fortalezas en la frontera

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De funcionario civil a comandante del norte
Yun Gwan, una de las figuras militares más recordadas de la dinastía Goryeo, comenzó su trayectoria lejos del campo de batalla. Miembro del clan Yun de Papyeong e hijo de Yun Jiphyeong, aprobó el examen estatal para funcionarios civiles durante el reinado de Munjong y desarrolló una extensa carrera en la administración.
Antes de asumir responsabilidades militares, ocupó diversos cargos en la corte, inspeccionó las regiones de Gwangju, Chungju y Cheongju y participó en misiones diplomáticas. En 1095 viajó al imperio Liao para comunicar la entronización del rey Sukjong y, tres años después, fue enviado a la dinastía Song con el mismo propósito. También intervino en la selección de nuevos funcionarios y supervisó un examen para aspirantes al servicio público en 1102.
Su ascenso coincidió con el aumento de la presión de los yurchen sobre la frontera nororiental de Goryeo. El clan Wanyan, dirigido entonces por Uyašo, había extendido su influencia hasta las cercanías de Hamheung y sus jinetes llegaron a avanzar hasta las inmediaciones de Jeongju. Los primeros intentos de Goryeo por contenerlos terminaron con graves derrotas.
La derrota que dio origen al Byeolmuban
En 1104, Yun Gwan fue enviado a combatir a los yurchen como comandante del ejército de campaña de la frontera nororiental. Sus tropas sufrieron grandes pérdidas ante una caballería más poderosa y móvil. El funcionario logró negociar una tregua improvisada y retirarse, pero regresó convencido de que la infantería de Goryeo no bastaba para enfrentar a aquel adversario.
Yun propuso al rey reforzar la capacidad de combate y formar unidades de caballería. De esa experiencia nació el Byeolmuban, una fuerza especial organizada para contrarrestar las ventajas militares de los yurchen. Desde diciembre de 1104, Goryeo concentró esfuerzos en preparar una nueva expedición.
Durante el reinado de Sukjong, Yun Gwan no se limitó a los asuntos fronterizos. Cercano al monarca y al influyente monje Uicheon, participó en proyectos como la construcción de la capital meridional, la circulación de moneda metálica, la aplicación de nuevas políticas y la incorporación de funcionarios mediante exámenes y recomendaciones.
Una campaña con 170.000 soldados
En 1107, tras recibir informes sobre nuevos movimientos yurchen en la frontera, Yun Gwan solicitó autorización para lanzar una ofensiva. El rey Yejong lo nombró comandante principal y designó a O Yeon-chong como segundo al mando. La expedición movilizó a unos 170.000 hombres, incluidos los integrantes del Byeolmuban, y combinó fuerzas terrestres y navales.
Yun utilizó un engaño para atraer a más de 400 combatientes yurchen, a quienes hizo creer que Goryeo liberaría a varios prisioneros. La mayoría fueron eliminados o capturados. Después avanzó hacia Jeongju con 53.000 soldados y distribuyó el mando entre las unidades central, izquierda y derecha. Una fuerza naval de 2.600 hombres atacó desde la zona de Dorinpo.
Las tropas de Goryeo persiguieron a los yurchen que se retiraban hacia Dong-eum y atacaron otras posiciones bajo la dirección de comandantes como Cheok Jun-gyeong. Los registros atribuyen a la expedición la destrucción de 135 puntos estratégicos, con 4.940 enemigos muertos y 1.030 capturados.
La construcción de las nueve fortalezas
Tras informar de la victoria a la corte, Yun Gwan delimitó los territorios ocupados y ordenó construir fortificaciones. Primero se establecieron seis posiciones: Hamju, Yeongju, Ungju, Bokju, Gilju y Gongheomjin. En 1108 se añadieron Sungnyeong, Tongtae y Jinyang, con lo que quedó completado el sistema conocido como las Nueve Fortalezas del Nordeste. Hamju, situada en la llanura de Hamheung, se convirtió en el principal centro de mando.
La ocupación incluyó el traslado de población. Los registros señalan que 1.948 hogares fueron enviados a Hamju, 1.238 a Yeongju, 1.436 a Ungju, 680 tanto a Bokju como a Gilju y 532 a Gongheomjin. Habitantes de las regiones meridionales fueron asentados en los nuevos territorios para cultivarlos, mientras unidades militares quedaron encargadas de su defensa.
El clan Wanyan respondió con nuevos ataques. En la batalla de Gahanchon, Yun Gwan y sus tropas quedaron rodeados, pero fueron rescatados gracias a la intervención de Cheok Jun-gyeong y otros militares. Este comandante también desempeñó un papel decisivo en los combates alrededor de Yeongju y Ungju.
Yun regresó a Gaegyeong el 30 de marzo de 1108 con 346 prisioneros, 96 caballos y 300 reses. La corte lo distinguió como funcionario meritorio y lo nombró para algunos de los cargos más elevados del gobierno.
La devolución de las fortalezas y la caída política
La conquista no garantizó un control estable. Los grupos yurchen, privados de tierras de cultivo y zonas de residencia, mantuvieron la resistencia armada. A cambio de recuperar las fortalezas, ofrecieron no rebelarse y entregar tributo a Goryeo.
La corte también comenzó a cuestionar el costo de defender enclaves extensos y alejados. Algunos funcionarios advirtieron que la movilización militar constante podía aumentar el descontento de la población. En una reunión celebrada el 3 de julio de 1109, 28 altos cargos, entre ellos Choe Hong-sa, apoyaron la devolución, mientras Han Sang se opuso. Yun Gwan y O Yeon-chong defendieron conservar las posiciones, pero prevaleció la opción de negociar la paz.
Goryeo inició la retirada el 18 de julio y entregó a los yurchen el territorio de las nueve fortalezas. Ese mismo año, Yun y O volvieron a salir en campaña, pero sufrieron un ataque sorpresa en Gongheomjin. Al no conseguir imponerse, pactaron una tregua y regresaron.
Yun Gwan fue acusado de no haber detenido las incursiones y de agotar los recursos del reino. Perdió sus cargos y el título concedido por sus méritos militares, y tuvo que retirarse a su residencia sin siquiera informar personalmente al rey. Sin embargo, la protección de Yejong permitió su rehabilitación. En 1110 recibió nuevamente altas responsabilidades, aunque manifestó su intención de retirarse.
Un legado entre la victoria y la controversia
Yun Gwan murió en mayo de 1111. Recibió inicialmente el nombre póstumo de Mungyeong, modificado en 1130 por el de Munsuk cuando fue incorporado al santuario conmemorativo del rey Yejong. Su tumba se encuentra en Gwangtan, en la actual ciudad de Paju, provincia de Gyeonggi, y está protegida como sitio histórico.
La historiografía coreana lo recuerda por reorganizar las fuerzas de Goryeo, impulsar el Byeolmuban y construir las Nueve Fortalezas del Nordeste para reforzar la defensa fronteriza. Al mismo tiempo, la devolución de aquellas posiciones y la pérdida de sus honores marcaron el tramo final de una carrera que reunió diplomacia, administración civil y mando militar.
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