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Rusia habría acordado suministrar a Irán 90 lanzadores para misiles guiados de precisión, un sistema empleado ampliamente por las fuerzas rusas en la guerra de Ucrania, según documentos obtenidos por el diario británico Financial Times (FT).
La información figura en el calendario de producción para 2024 y 2025 de Vympel, una empresa rusa de defensa. El documento registra un pedido iraní de 90 lanzadores APU-L para helicópteros bajo el nombre en clave “K-10”, utilizado por compañías estatales rusas del sector para referirse a Irán.
Pedidos de Irán y China
El mismo registro muestra que China encargó 192 lanzadores APU-305. Tanto estos equipos como los solicitados por Irán están diseñados para el Izdelie 305, un misil guiado ligero y multipropósito capaz de alcanzar con precisión objetivos en movimiento.
El proyectil se desplaza a unos 230 metros por segundo y puede recorrer 14 kilómetros en un minuto. Instalado en un helicóptero, permite ejecutar ataques sorpresivos y retirarse con rapidez. Rusia habría utilizado este sistema en combate desde el inicio de la guerra de Ucrania en 2022.
Una cooperación militar más estrecha
El FT considera que el acuerdo refleja la disposición de Moscú a profundizar su cooperación con Teherán pese a la presión que la guerra ejerce sobre sus propias capacidades militares.
Nicole Grajewski, investigadora visitante de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, señaló al periódico que el pedido muestra que Rusia está dispuesta a continuar abasteciendo a Irán incluso ante sus necesidades de guerra y que presta mucha menos atención que antes a las posibles reacciones de Occidente.
Funcionarios occidentales de inteligencia indicaron al FT que ambos países reforzaron todavía más su cooperación militar durante la guerra de este año en Oriente Medio. Esa evaluación contradice una reciente afirmación del presidente estadounidense, Donald Trump, quien sostuvo que el apoyo ruso a Irán había sido limitado.
La entrega aún no está confirmada
El FT advirtió que el documento no permite determinar si los lanzadores ya fueron entregados. Algunos análisis sostienen que Moscú modula el alcance de su respaldo militar a Teherán teniendo en cuenta sus relaciones con Estados Unidos y con otros países de Oriente Medio.
Hanna Notte, directora para Eurasia del Centro James Martin de Estudios sobre No Proliferación, afirmó que Rusia aún mantiene ciertos límites respecto de su participación en el conflicto. En su evaluación, la ayuda rusa facilita las operaciones iraníes, pero no alcanza una magnitud capaz de modificar el curso de la guerra.
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