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La contundente derrota del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato y el control del Congreso por parte de los demócratas podrían complicar los esfuerzos de Washington y Pekín por mantener una relación de estabilidad estratégica.
El diario chino de Singapur Lianhe Zaobao informó que expertos estadounidenses prevén mayores restricciones a la política hacia China del presidente Donald Trump, así como choques más intensos entre la Casa Blanca y el Congreso en asuntos como Taiwán y las tecnologías avanzadas.
Presión sobre la venta de armas a Taiwán
Dennis Simon, investigador principal del Quincy Institute, sostuvo que el dominio demócrata del Congreso no necesariamente pondrá fin a una relación constructiva entre Estados Unidos y China, pero sí hará más difícil alcanzar y preservar ese objetivo.
Las discrepancias podrían hacerse especialmente visibles en la venta de armas estadounidenses a Taiwán. Trump suspendió provisionalmente una operación valorada en 14.000 millones de dólares después de reunirse en mayo, en Pekín, con el presidente chino, Xi Jinping.
Los demócratas podrían exigir explicaciones al Gobierno por la demora o impulsar iniciativas legislativas que aumenten la presión política sobre la administración. Sin embargo, el inicio y la aprobación de esas ventas continúan dependiendo principalmente del Poder Ejecutivo.
Semiconductores y tecnologías sensibles
En el frente tecnológico, el Congreso podría endurecer los requisitos para autorizar exportaciones de semiconductores y someter a controles más estrictos los chips avanzados de inteligencia artificial y los equipos informáticos. También podrían aumentar las restricciones a la transferencia de tecnologías sensibles y a las inversiones chinas en industrias estratégicas estadounidenses.
Otros especialistas chinos consideran, en cambio, que el impacto será limitado porque China no fue el tema central de las elecciones. Zhu Feng, experto en relaciones internacionales de la Universidad de Nankín, señaló que los demócratas también reconocen los beneficios de una relación estable y estimó que Trump mantendrá su diplomacia de carácter transaccional.
Luo Minghui, profesor asociado de políticas públicas y asuntos internacionales de la Universidad Tecnológica de Nanyang, en Singapur, tampoco espera grandes modificaciones en la estrategia estadounidense hacia Pekín, incluso si Trump queda debilitado políticamente.
La cumbre de APEC, próxima prueba
La cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), prevista para los días 18 y 19 en la ciudad china de Shenzhen, aparece como un posible punto de inflexión. Trump y Xi podrían reunirse allí por tercera vez este año, después de sus encuentros de mayo y septiembre.
Sun Chenghao, investigador del Centro de Estudios Estratégicos y de Seguridad de la Universidad Tsinghua, afirmó que la eventual reunión permitirá evaluar si ambos países pueden mantener una estabilidad estratégica constructiva pese al nuevo escenario político estadounidense.
Más allá del clima del encuentro, la atención estará puesta en el cumplimiento de posibles acuerdos sobre reducción de aranceles, mecanismos de diálogo comercial y de inversiones, y conversaciones en materia de inteligencia artificial.
Según Luo, China seguirá dando prioridad a la diplomacia presidencial mientras observa las próximas elecciones estadounidenses. Una reunión entre Trump y Xi durante APEC también podría servir para mostrar que, pese a las tensiones, la relación bilateral conserva cierto grado de estabilidad.
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