Yi Gang-nyeon, el comandante de las milicias que combatieron la expansión japonesa en Corea

Yi Gang-nyeon, el comandante de las milicias que combatieron la expansión japonesa en Corea

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De militar de la corte a líder de la resistencia

Yi Gang-nyeon (1858-1908) fue uno de los principales jefes de las milicias conocidas en Corea como uibyeong, ejércitos de voluntarios organizados para combatir la creciente intervención japonesa durante los últimos años de la dinastía Joseon y el Imperio de Corea.

Nacido como hijo único de Yi Gi-tae y una mujer del clan Nam de Uiryeong, Yi procedía de Mungyeong, en la actual provincia de Gyeongsang del Norte. Su nombre de cortesía era Nagin y utilizó Ungang como seudónimo. Pertenecía al clan Yi de Jeonju y era descendiente, en la decimoctava generación, del príncipe Hyoryeong, segundo hijo del rey Taejong de Joseon.

En 1880 aprobó el examen estatal para oficiales militares y ejerció como funcionario de la guardia real. Sin embargo, abandonó el cargo después del fallido golpe de Estado de Gapsin de 1884 y regresó a su localidad natal. Una década más tarde, durante el levantamiento campesino de Donghak, dirigió a las fuerzas locales de Mungyeong contra tropas japonesas y funcionarios corruptos.

El primer levantamiento en Mungyeong

El asesinato de la reina Min —conocida posteriormente como emperatriz Myeongseong— y la orden gubernamental que obligaba a los hombres coreanos a cortarse el tradicional moño desencadenaron nuevas rebeliones. Yi destinó su patrimonio a preparar una fuerza armada y se alzó en Mungyeong el 11 de enero de 1896.

Sus hombres capturaron al gobernador de Andong, Kim Seok-jung, y a los agentes Yi Ho-yun y Kim In-dam. Los tres fueron ejecutados y sus cabezas expuestas ante una multitud reunida en el mercado de Nongam.

Yi se trasladó después a Jecheon, donde reconoció como maestro al dirigente confuciano y comandante de milicias Yu In-seok. Dentro de sus fuerzas actuó como jefe de operaciones guerrilleras en Mungyeong, Pyeongcheon y el paso de Joryeong. Tras una derrota ante tropas gubernamentales en abril de 1896, la unidad se disolvió y Yi acompañó a Yu hacia Liaodong, en China. Permaneció allí tres años antes de regresar a Corea y dedicarse al estudio en Geumchaedong, en Danyang.

Una nueva campaña tras la disolución del Ejército coreano

Yi volvió a tomar las armas en 1907. Después del envío de emisarios coreanos a La Haya, el emperador Gojong fue obligado a abdicar y el tratado conocido como Jeongmi condujo a la disolución de las fuerzas armadas coreanas. En ese contexto, Yi organizó otro levantamiento en Yeongchun.

Sus combatientes se unieron a las tropas de Min Geung-ho, surgidas de la guarnición de Wonju, para atacar Chungju. El 7 de julio se enfrentaron a las fuerzas japonesas en Jecheon. Durante los meses siguientes, la unidad obtuvo importantes resultados militares en Ssaritjae, el paso de Jungnyeong, Goripyeong y Baekjadong.

En diciembre, milicias procedentes de distintas provincias se concentraron en Yangju con el propósito de avanzar sobre Seúl. Allí formaron el Ejército Aliado de Voluntarios de las Trece Provincias. Yi participó como Hoseo Changui Daejang, título que lo situaba al frente de las fuerzas levantadas en la región histórica de Hoseo, correspondiente principalmente a las actuales provincias de Chungcheong.

Aunque la ofensiva sobre la capital no llegó a concretarse, Yi reanudó las operaciones en la primavera de 1908. Sus hombres vencieron en enfrentamientos en Yongsodong, Galgidong, el templo Baekdamsa y Seobyeok, en Andong, y continuaron combatiendo en zonas como Gapyeong, Inje, Gangneung y Yangyang.

Una fuerza apoyada por las comunidades locales

La actividad de la milicia abarcó territorios de Gangwon, Chungcheong y Gyeongsang del Norte. Entre sus oficiales y soldados figuraban Kim Sang-tae, Yi Man-won, Baek Nam-gyu, Ha Han-seo, Gwon Yong-il y Yun Gi-yeong, todos originarios de esas regiones.

El conocimiento del terreno, una disciplina militar estricta y el respaldo de la población permitieron a la organización mantener sus campañas. Según los registros sobre su trayectoria, estas características convirtieron a las fuerzas de Yi Gang-nyeon en una de las agrupaciones de voluntarios más temidas por el Ejército japonés.

Captura y ejecución en Seúl

El 4 de junio de 1908, durante un combate decisivo contra tropas japonesas en Cheongpung y Jakseong, Yi recibió un disparo en el tobillo y fue capturado. Primero quedó recluido en la guarnición japonesa de Suwon y el 8 de julio fue trasladado a la comandancia de la gendarmería militar japonesa en Seúl.

Posteriormente fue enviado al Pyeongniwon, el tribunal de la época, que lo condenó a morir en la horca el 22 de septiembre. Yi fue ejecutado en 1908 en la prisión de Seodaemun, establecimiento utilizado durante la ocupación japonesa para encarcelar a numerosos integrantes de la resistencia coreana.

De acuerdo con su última voluntad, el cuerpo fue entregado a sus hijos Yi Seung-jae y Yi Geung-jae, así como al comandante Gwon Yong-il. Fue enterrado inicialmente cerca de la tumba del príncipe Hyoryeong, en Gwacheon. Sus restos pasaron después por Jecheon y finalmente fueron trasladados a una montaña situada detrás de Jangam, en el actual municipio de Sangju. Yi tuvo tres hijos: Yi Seung-jae, Yi Geung-jae y Yi Myeong-jae.

Documentos, despojo familiar y reconocimiento póstumo

Yi dejó como obra escrita la Colección de Ungang. Sus discípulos y antiguos subordinados también reunieron un diario sobre sus campañas, titulado Crónica del levantamiento del maestro Ungang.

Su participación en la resistencia tuvo consecuencias para sus familiares, que se vieron obligados a abandonar su lugar de origen y vivir ocultos. Durante ese periodo, tres japoneses y un coreano que trabajaba para la policía colonial se habrían apropiado de unos 3.000 pyeong de terrenos de Yi en Wanjang-ri, Mungyeong. El pyeong es una unidad tradicional de superficie todavía reconocible en Corea.

Según el relato conservado, un policía apodado el “gobernador general de Mungyeong” y un agente coreano de apellido Yi amenazaron con armas a uno de los hijos del comandante para obligarlo a estampar su sello, simulando así una venta de las propiedades.

En 1962, el Gobierno surcoreano concedió póstumamente a Yi Gang-nyeon la Orden del Mérito para la Fundación Nacional en su grado República de Corea, una de las máximas distinciones reservadas a quienes contribuyeron a la independencia del país.

Source: Original Korean article - Trendy News Korea

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