Shin Dol-seok, el campesino que desafió la jerarquía para liderar la resistencia coreana contra Japón

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De una familia campesina al frente de una milicia
Shin Dol-seok nació el 26 de noviembre de 1878 —3 de noviembre según el calendario lunar— en Yeonghae, una zona que hoy pertenece al condado de Yeongdeok, en la provincia surcoreana de Gyeongsang del Norte. Hijo de una familia campesina, su nombre original era Shin Tae-ho, aunque también fue conocido por otros nombres.
La región donde creció tenía antecedentes de rebelión contra el orden feudal. En 1871, una insurrección campesina encabezada por Yi Pil-je terminó con la muerte del magistrado local y el incendio de oficinas gubernamentales. La Enciclopedia de la Cultura Nacional Coreana considera que ese ambiente influyó en la conciencia antifeudal de Shin, a la que más tarde se sumó su oposición al avance japonés.
Tras el asesinato de la emperatriz Myeongseong en 1895 y la imposición de normas como el decreto que obligaba a los hombres coreanos a cortarse el cabello, surgieron milicias conocidas como uibyeong, o ejércitos de voluntarios. Shin se levantó en armas por primera vez el 13 de marzo de 1896, cuando tenía 19 años, al frente de unos 100 combatientes en Yeonghae.
Su aparición resultó excepcional porque los primeros movimientos de resistencia estaban dirigidos principalmente por eruditos confucianos y miembros de las élites. La unidad de Shin tomó posiciones en varias zonas de la costa oriental de Gyeongsang del Norte y se unió a otras fuerzas, pero sufrió una dura derrota ante tropas japonesas en Yeongdeok. Después de la muerte del comandante Kim Ha-rak, la milicia se disolvió.
El regreso a las armas tras el Tratado de Eulsa
Shin retomó la lucha después de que Japón impusiera en 1905 el Tratado de Eulsa, que convirtió a Corea en un protectorado. Junto con su hermano Shin U-gyeong, reorganizó la resistencia y reunió de nuevo a cerca de 100 hombres en marzo de 1906.
Al mes siguiente, su unidad atacó y destruyó nueve embarcaciones japonesas en Jangheunggwan, en Uljin. En junio obligó a rendirse a soldados de Wonju. Sus operaciones se extendieron por la costa oriental de la actual provincia de Gangwon —incluidas Samcheok, Gangneung, Yangyang y Ganseong— y por el interior de Gyeongsang del Norte. Los combatientes atacaban puestos japoneses e impedían la instalación de líneas telegráficas.
Las sucesivas campañas convirtieron a Shin en uno de los principales comandantes de la resistencia en Gyeongsang del Norte. En 1907 volvió a reunir tropas, atacó oficinas gubernamentales de Yeongdeok y combatió a las fuerzas japonesas en diversos puntos. Cuando avanzó hacia Cheongbu para enfrentarse a una concentración enemiga en Cheongsong, alrededor de 3.000 habitantes de la zona se sumaron a sus filas.
Su milicia persiguió y derrotó a una guarnición que se retiraba hacia Jusil, en Yeongyang, y permaneció allí unos diez días para estabilizar la situación entre los residentes. Más tarde obtuvo otra victoria en Jinbo Samwi y continuó combatiendo en lugares como Daesanseong y Johyeon. En octubre atacó la comisaría de Yeonghae y consiguió provisiones militares en Sudong.
Una resistencia dividida por las clases sociales
En diciembre de 1907, las milicias de distintas regiones planearon una ofensiva sobre Seúl bajo el liderazgo de Yi In-yeong. Shin marchó hacia Yangju como representante de las fuerzas de Gyeongsang, acompañado por unos 1.000 hombres, pero la operación no llegó a ejecutarse.
La estructura de mando de la alianza nacional quedó además en manos de dirigentes procedentes de la nobleza yangban y de círculos confucianos. Comandantes de origen popular como Shin Dol-seok, Hong Beom-do y Kim Su-min fueron excluidos. La persistencia de las jerarquías sociales dentro de la propia resistencia dificultó la formación de un frente unido y limitó el papel de líderes que no pertenecían a las élites.
Las últimas campañas y su asesinato
De regreso en Yeonghae, Shin derrotó a tropas japonesas en Dokgok, Pyeonghae, en enero de 1908. Durante los meses siguientes reforzó sus efectivos mediante alianzas con milicias de Andong, Uljin, Samcheok y Gangneung. Estas fuerzas combatieron en Chunyang, Hwangji y Sobongdong, entre otros lugares.
En abril capturaron numerosas armas japonesas en Dogok, Uljin, y continuaron luchando en Hangok y Huiam durante julio y septiembre. Con la llegada del frío, Shin permitió que sus hombres regresaran a sus hogares, con la intención de reanudar las operaciones en la primavera siguiente, y se refugió en la casa de uno de sus subordinados.
Allí fue asesinado el 18 de noviembre de 1908 tras caer en una emboscada. Los registros discrepan sobre la identidad de los responsables y la forma exacta del crimen. Una versión atribuye el asesinato a los hermanos de Kim Sang-ryeol; otras señalan a los hermanos Kim Do-yun y Kim Do-ryong o a Kim Ja-seong, primo materno de Shin. Según un expediente oficial de méritos patrióticos, Kim Ja-seong lo atrajo a su casa y tres hermanos lo mataron con un hacha antes de avisar a la gendarmería japonesa. No habrían recibido la recompensa porque no lo entregaron con vida.
El legado del llamado Tigre del monte Taebaek
La Enciclopedia de la Cultura Nacional Coreana considera a Shin Dol-seok el primer comandante de origen plebeyo que organizó una milicia durante las luchas de resistencia de finales de la dinastía Joseon y el Imperio Coreano. Sus fuerzas mantuvieron durante años una guerra de guerrillas, aplicaron una disciplina estricta y evitaron perjudicar a la población civil, lo que les permitió contar con el apoyo y la protección de las comunidades locales.
Sin embargo, los prejuicios de los comandantes aristócratas y confucianos impidieron que sus capacidades fueran plenamente aprovechadas. Su trayectoria quedó así ligada no solo a la resistencia frente a Japón, sino también a las tensiones sociales de una Corea todavía marcada por las divisiones de clase.
Shin estuvo casado con Han Jae-yeo y tuvo un hijo, Shin Man-i, además de un sobrino adoptado llamado Shin Byeong-uk. En 1963, el Gobierno de Corea del Sur le concedió de manera póstuma la Orden del Mérito para la Fundación Nacional en grado presidencial. Su casa natal, una vivienda tradicional con techo de paja en Yeongdeok, fue reconstruida en 1995.
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