Park Ja-hye, la enfermera que convirtió el hospital colonial en un frente por la independencia de Corea

Imagen para ayudar a comprender el artículo
De dama de palacio a profesional de la salud
Park Ja-hye nació el 11 de diciembre de 1895 en Yangju, en la actual provincia de Gyeonggi. Hija de Park Won-sun, miembro de la clase media de la sociedad de Joseon, creció en Hanseong —la actual Seúl— y entró muy joven al palacio como dama aprendiz. Tras la caída de la dinastía Joseon bajo el dominio japonés, abandonó la corte y buscó un nuevo camino mediante la educación y el trabajo.
En 1911 ingresó en el departamento de artes de la Escuela Superior Femenina Sookmyung, donde se graduó en 1914. Un año después comenzó su formación como enfermera en la escuela médica vinculada al hospital del Gobierno General japonés de Corea. Terminó los estudios en 1916 y, con la intención de alcanzar independencia económica, empezó a trabajar en ese centro en 1917.
La resistencia nació entre los heridos
El Movimiento del Primero de Marzo de 1919, una gran movilización contra la ocupación japonesa, llevó al hospital a numerosos manifestantes heridos. Mientras los atendía, Park se sintió avergonzada de trabajar para una institución del poder colonial y decidió pasar a la acción.
Reunió a varias compañeras y fundó Gan-uhoe, una organización de enfermeras que participó en las protestas por la independencia. También estableció contactos con médicos del hospital e instó a otras trabajadoras sanitarias a sumarse a una huelga.
La policía japonesa la detuvo por estas actividades, aunque quedó en libertad después de que el director del hospital asumiera su custodia. Ante la dificultad de continuar la lucha en Corea, viajó a Pekín e ingresó en el programa pre-médico de la Universidad Yenching. Su trayectoria, iniciada dentro del palacio y continuada en las aulas y los pasillos de un hospital moderno, quedó desde entonces unida al movimiento independentista.
Matrimonio con Shin Chae-ho y regreso a Corea
En Pekín conoció al historiador y activista independentista Shin Chae-ho, 15 años mayor que ella. Ambos se casaron en 1920 y Park dejó la universidad. En 1921 nació su primer hijo, Shin Su-beom. Al año siguiente, embarazada nuevamente y ante las dificultades económicas, regresó a Corea con el niño.
En el barrio de Insadong, en Seúl, abrió un consultorio con el nombre de “Partera Park Ja-hye”. Sin embargo, pocas mujeres recurrían entonces a los servicios de una partera profesional y los ingresos resultaron insuficientes. Para mantener a sus hijos llegó a vender hierbas y melones en la calle, mientras seguía comunicándose con Shin, quien desarrollaba sus actividades independentistas desde China.
El apoyo clandestino desde Seúl
Park mantuvo contactos con activistas dentro de Corea y ayudó a quienes entraban clandestinamente al país. En 1924, cuando integrantes de Jeonguibu buscaron recaudar fondos para la causa, facilitó el enlace con Han Gyu-suk, dirigente regional de la organización religiosa Bocheongyo.
También colaboró en la acción de Na Seok-ju de 1926 contra la Compañía de Desarrollo Oriental, una entidad asociada a la apropiación colonial de tierras. Park lo ayudó a orientarse por las calles de Seúl antes del ataque con bomba contra la institución.
En 1927 volvió a encontrarse con Shin Chae-ho en Pekín y tuvo a su segundo hijo. Después de que las autoridades japonesas arrestaran a su esposo en 1928, se ocupó de enviarle libros y ropa a prisión. Al mismo tiempo, sostuvo a la familia bajo la vigilancia constante y la violencia de la policía colonial.
Una vida marcada por la pérdida
Shin rechazó la posibilidad de obtener la libertad condicional a cambio de renunciar a sus convicciones y murió en 1936 en la prisión de Lüshun. Más tarde, el hijo mayor de la pareja terminó sus estudios en la Escuela Comercial de Hanseong y partió al extranjero. El menor, Shin Du-beom, falleció por desnutrición en 1942.
Park vivió sus últimos años sola en una habitación alquilada. Murió enferma el 16 de octubre de 1943, sin llegar a presenciar la liberación de Corea.
El legado de Gan-uhoe
La figura de Park Ja-hye representa una dimensión menos visible de la resistencia coreana: la organización desde el lugar de trabajo, las redes clandestinas y el apoyo cotidiano a quienes actuaban dentro y fuera del país. Además de movilizar a sus compañeras enfermeras en 1919, colaboró con la recaudación de fondos, asistió a activistas infiltrados y sostuvo durante años la labor y el encarcelamiento de Shin Chae-ho en medio de la pobreza y la represión.
En reconocimiento a sus méritos, el Gobierno de Corea del Sur le concedió de manera póstuma en 1990 la Medalla Patriótica de la Orden del Mérito para la Fundación Nacional.
Comentarios
Publicar un comentario