OpenAI recorta en 10.000 millones de dólares su objetivo de financiación ante la inquietud de los inversores

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OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, habría reducido de 30.000 a 20.000 millones de dólares su objetivo de captación de inversión externa, un recorte de 10.000 millones que refleja el creciente escepticismo de los inversores sobre el volumen de recursos destinados a la infraestructura de inteligencia artificial (IA).
Según informó el diario británico Financial Times el 30 de octubre, la compañía ajustó sus expectativas apenas un mes después de presentar su objetivo inicial de financiación. La decisión respondería a las preocupaciones del mercado por la concentración excesiva de capital en el desarrollo de infraestructura de IA.
Valoración empresarial también a la baja
OpenAI había elevado anteriormente su valoración desde 852.000 millones hasta 1,4 billones de dólares, alegando un fuerte crecimiento de sus ingresos desde julio. Sin embargo, la cifra que habría planteado más recientemente se sitúa en 1,25 billones de dólares, en línea con las condiciones actuales del mercado.
La empresa había promocionado esta ronda como la última oportunidad para adquirir participaciones antes de su prevista salida a bolsa el próximo año. No obstante, las previsiones apuntan a que tampoco alcanzaría los 20.000 millones de dólares durante la primera fase de captación.
De acuerdo con personas familiarizadas con la operación, OpenAI esperaba recibir compromisos iniciales de inversión hasta el 30 de octubre. La reducción de las aportaciones previstas por parte de algunos inversores habría dejado la primera ronda por debajo del objetivo. La compañía planea cubrir la diferencia mediante una captación adicional dirigida a inversores particulares.
La presión financiera de la carrera por la IA
Las necesidades de capital de OpenAI siguen siendo considerables. En marzo de este año, la compañía consiguió 122.000 millones de dólares mediante financiación externa. Según fuentes conocedoras de sus planes, prevé destinar varias veces esa cantidad al entrenamiento y funcionamiento de sus modelos de inteligencia artificial.
La competencia por atraer capital también se intensifica con Anthropic, que prepara su salida a bolsa para noviembre y publicó el 26 de octubre sus documentos de registro ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
El escepticismo sobre la inversión tecnológica llega a Wall Street
Las dudas sobre la magnitud y la velocidad del gasto en infraestructura de IA también se reflejaron en los mercados financieros. El 30 de octubre, el Nasdaq Composite cayó 747,73 puntos, un 2,86 %, hasta cerrar en 25.437 puntos. El Nasdaq 100, que agrupa a grandes compañías tecnológicas, retrocedió un 3,46 %.
El renovado pesimismo llegó después de que los resultados y las perspectivas de Amazon e Intel, tras los publicados por Alphabet, matriz de Google, quedaran por debajo de las expectativas del mercado. En Wall Street aumenta el debate sobre si las enormes inversiones de las grandes tecnológicas en infraestructura de IA terminarán traduciéndose en beneficios reales y mejoras de productividad.
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