Cruzar el estrecho de Ormuz dispara el salario de capitanes de petroleros hasta los US$100.000 mensuales

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Salarios extraordinarios para navegar bajo amenaza
El riesgo de ataques iraníes en el estrecho de Ormuz ha provocado un fuerte aumento de las remuneraciones de quienes trabajan a bordo de petroleros. Según fuentes del sector, los armadores ofrecen elevados pagos por peligrosidad para retener a las tripulaciones en esta ruta estratégica.
Un capitán puede cobrar US$100.000 al mes y recibir otros US$50.000 por cada travesía del estrecho. Sin contar el bono, la remuneración supera en más de seis veces el salario habitual de unos US$15.000 mensuales. Los marineros, cuyo sueldo normalmente parte de US$1.500, perciben entre cuatro y seis veces más en estos buques.
Cada petrolero puede transportar cerca de dos millones de barriles de crudo y llevar hasta 35 tripulantes.
Petroleros lanzadera en el tramo más peligroso
Las embarcaciones operan como petroleros lanzadera: recorren repetidamente el sector de mayor riesgo para sacar el crudo del golfo Pérsico y entregarlo después a otros barcos o clientes. Este sistema permite que las remuneraciones excepcionales se mantengan durante varios meses.
El aumento de los costos laborales y operativos queda compensado por los altos precios obtenidos por el petróleo una vez que abandona el estrecho. Países productores del Golfo, entre ellos Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, necesitan mantener sus exportaciones debido a las limitaciones de alternativas como los oleoductos. Tras el colapso del sistema marítimo anterior a la guerra, organizaron amplias flotas propias para cubrir el trayecto más expuesto.
Irán considera el control de Ormuz una herramienta de presión en sus negociaciones con Estados Unidos y está atacando estas embarcaciones. La ofensiva se habría intensificado después de que las exportaciones petroleras del Golfo se acercaran nuevamente a los niveles previos al conflicto.
Una elección entre el empleo y la vida
De acuerdo con la Organización Marítima Internacional, 93 barcos han sido atacados en la zona desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, el 28 de febrero, y 24 tripulantes han muerto. La firma de análisis marítimo Windward calcula que cerca del 2% de los buques que cruzaron el estrecho durante el tercer trimestre fueron atacados.
Muchos de los trabajadores proceden de Filipinas, India, Indonesia, Rusia y Ucrania, países donde difícilmente podrían obtener ingresos comparables. En el sector, algunos marineros describen a quienes aceptan estas travesías como si fueran mercenarios.
Sin embargo, no todos participarían voluntariamente. Manoj Yadav, secretario general de un sindicato indio de marinos, denunció que algunos armadores amenazan con descontar del salario el costo de la repatriación si un tripulante rechaza navegar por Ormuz. En sus palabras, los trabajadores pueden perder el empleo si no aceptan y arriesgar la vida si lo hacen.
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