Un hospital surcoreano extirpa una malformación del tamaño de un rostro a un niño de Esuatini

Un hospital surcoreano extirpa una malformación del tamaño de un rostro a un niño de Esuatini

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El Hospital Severance de Corea del Sur informó este día 17 que Tando, un niño de siete años de Esuatini, fue operado para retirar una lesión congénita que había crecido hasta cubrirle buena parte de la mandíbula y el cuello.

Una enfermedad rara que afectaba su vida cotidiana

El menor nació con una malformación venolinfática, una enfermedad rara en la que vasos sanguíneos y linfáticos anormalmente dilatados forman una masa. Según el hospital, se presenta aproximadamente en uno de cada 10.000 recién nacidos.

La lesión apareció como un quiste en el lado izquierdo del cuello cuando Tando tenía unos tres meses. Con el tiempo creció hasta dificultarle la respiración y el habla. También le impedía asistir a la escuela y relacionarse con otros niños, por lo que pasaba gran parte del tiempo solo.

El hospital cubrió el tratamiento

El caso llegó al Hospital Severance a través de un antiguo alumno de la Facultad de Medicina de la Universidad Yonsei que trabaja en el extranjero. El centro seleccionó al niño para su programa de responsabilidad social “Global Severance, Global Charity”, destinado a pacientes de países con acceso limitado a servicios médicos.

El hospital asumió la totalidad de los gastos médicos, estimados en 90 millones de wones. La cirugía se realizó el mes pasado con tres objetivos principales: mantener despejada la vía respiratoria, reducir el impacto sobre su apariencia y preservar las funciones necesarias para comer y hablar.

Los médicos retiraron el 95% de la lesión

La masa extirpada medía 15 centímetros de ancho por 10 de alto, un tamaño comparable al de la cabeza de un niño pequeño. El equipo médico logró retirar cerca del 95% de la lesión.

Una parte situada en zonas profundas, entre ellas el interior de la lengua, no fue eliminada. Los especialistas consideraron que retirarla por completo habría exigido una cirugía reconstructiva y elevado el riesgo de secuelas graves.

Kim Da-hee, profesora de otorrinolaringología del Hospital Severance y responsable de la intervención, explicó que en Corea del Sur estas malformaciones suelen detectarse y tratarse durante la primera infancia, por lo que resulta muy poco común que alcancen dimensiones similares a las del rostro. En este caso, indicó, la prioridad no era retirar todo el tejido afectado, sino conservar las funciones que permitirán al niño alimentarse, hablar y desenvolverse en su vida diaria.

Seguimiento médico y un nuevo sueño

Tras su regreso a Esuatini, Tando deberá continuar con tratamiento farmacológico y análisis periódicos de sangre. La medicación busca evitar que la lesión restante vuelva a crecer o reaparezca. El equipo surcoreano también coordinó su seguimiento con un hospital de Sudáfrica.

Antes del tratamiento, el niño no tenía una aspiración profesional definida. Después de conocer al personal que lo atendió, dijo que quiere convertirse en médico: “Yo también quiero ser un gran doctor como quienes me curaron”.

Source: Original Korean article - Trendy News Korea

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