
Imagen para ayudar a comprender el artículo
Jefes de Estado reunidos el día 22 en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, reclamaron una reforma del Consejo de Seguridad y la ampliación de sus miembros permanentes. Las críticas cobraron fuerza ante la incapacidad del organismo para ofrecer soluciones efectivas frente a las guerras entre Rusia y Ucrania y entre Estados Unidos e Irán.
Según The Wall Street Journal, los conflictos de este año dieron un nuevo impulso a una antigua demanda de algunos líderes: reducir el dominio que Estados Unidos, Rusia y las otras tres potencias permanentes ejercen dentro de la ONU.
Un órgano de 15 países para una ONU de 193 miembros
Aunque Naciones Unidas cuenta con 193 Estados miembros, el Consejo de Seguridad —responsable de abordar las amenazas a la paz y la seguridad internacionales— está integrado por solo 15 países. Los miembros no permanentes son elegidos por periodos determinados, mientras que Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido conservan puestos permanentes y poder de veto.
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, sostuvo que no puede considerarse justo ni plenamente confiable un sistema en el que la voluntad de más de 190 países parece depender de las decisiones de cinco. También insistió en que el Consejo debe reformarse bajo el principio de que “el mundo es más grande que cinco”.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que la comunidad internacional está atrapada por un Consejo de Seguridad que no cumple su función ni adopta medidas. Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, quien dejará el cargo a finales de año, pidió instituciones sólidas y eficaces que reflejen la economía mundial, la relevancia relativa de los países y las realidades actuales, en lugar de la distribución de poder de hace 80 años.
Las potencias permanentes preservan su influencia
Aunque la mayoría de los miembros de la ONU reclama cambios, las cinco potencias permanentes no parecen dispuestas a renunciar a sus prerrogativas. El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió además sobre el riesgo de que el control de la inteligencia artificial quede concentrado en pocas manos y criticó la idea de que solo dos grandes potencias, Estados Unidos y China, deban tomar las decisiones.
El presidente estadounidense, Donald Trump, centró su intervención en explicar la posición de su país más que en debatir el papel de los miembros permanentes. De acuerdo con The Wall Street Journal, Trump defendió como inevitable la decisión de entrar en guerra con Irán como parte de los esfuerzos para impedir que ese país desarrollara armas nucleares.
Brasil lleva la demanda latinoamericana al debate
La intervención de Lula situó a Brasil, una de las principales voces latinoamericanas en la ONU, entre los países que cuestionan una estructura internacional todavía dominada por cinco potencias. Su reclamo se sumó a la presión para que la representación y la capacidad de decisión del Consejo de Seguridad se ajusten al peso actual de los Estados miembros.
Comentarios
Publicar un comentario