Jeong Se-un, el general que recuperó Gaegyeong al frente de 200.000 soldados y murió tras la victoria

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Un militar cercano al rey Gongmin
Jeong Se-un fue uno de los principales generales de la etapa final de Goryeo, reino que gobernó la península coreana entre los siglos X y XIV. Pertenecía al linaje de Gwangju y nació en Jangtaek-hyeon, territorio que se situaría en las actuales zonas de Jangheung y Boseong, en la provincia surcoreana de Jeolla del Sur.
Su relación con Gongmin comenzó antes de que este ascendiera al trono, cuando el futuro monarca permanecía en la corte de la dinastía Yuan. Jeong estuvo a su servicio y, después de la coronación, fue reconocido como funcionario meritorio de primera categoría por haberlo acompañado y protegido.
En 1352 recibió el rango militar de daeho-gun y posteriormente ocupó cargos de mayor responsabilidad en la administración y las fuerzas armadas. Dos años después integró el contingente enviado por Goryeo a petición de Yuan para combatir a las tropas de Zhang Shicheng en China. En aquella campaña participó junto con figuras militares como Choe Yeong, Yi Bang-sil y An U, y luchó en la región de Jiangsu antes de regresar a Goryeo en 1355.
También fue distinguido por su participación en la eliminación de Gi Cheol, miembro de una poderosa familia vinculada a Yuan. En 1358 ya había alcanzado el puesto de segundo rango de jimunhaseongsa, una posición elevada dentro del gobierno.
La defensa ante los Turbantes Rojos
En noviembre de 1359, los Turbantes Rojos cruzaron el río Yalu congelado e invadieron Goryeo. Jeong fue nombrado inspector militar de la frontera noroccidental a comienzos del año siguiente. Tras examinar la situación, informó que el enemigo se había instalado en Seogyeong —la actual Pionyang—, donde reunía madera y reparaba las fortificaciones, pero que no parecía preparar un avance inmediato. Por ello recomendó evitar el pánico y estabilizar a la población.
Jeong también repartió oro, plata y otros reconocimientos entre los soldados de acuerdo con sus méritos en combate. En otro episodio, durante una incursión de piratas japoneses en la provincia de Yanggwang, se opuso a que los funcionarios encargados de amonestar y supervisar al rey fueran enviados al frente. Consideraba que obligarlos a combatir carecía de precedentes y perjudicaba la dignidad institucional del Estado.
La segunda invasión de los Turbantes Rojos, iniciada en noviembre de 1361 con más de 100.000 hombres, puso a Goryeo ante una amenaza mucho mayor. Jeong defendió las instalaciones militares de Jeollyeong como responsable de las fuerzas del noroeste, pero la línea defensiva se derrumbó y los invasores tomaron Gaegyeong, la capital del reino, situada en la actual Kaesong. El rey Gongmin huyó hacia Bokju, acompañado por Jeong y otros miembros de la corte.
La reconquista de la capital
Conocido por su lealtad y su conducta austera, Jeong asumió la recuperación del país como una responsabilidad personal. Gongmin lo nombró comandante general y le entregó autoridad para castigar según la ley militar a quienes desobedecieran sus órdenes.
Desde esa posición exigió disciplina a los mandos y advirtió que nadie quedaría libre de responsabilidad si las tropas incumplían los plazos de movilización. Frente a las dudas sobre la campaña, sostuvo que esconderse en las montañas no permitiría sobrevivir ni salvar al reino si el enemigo no era derrotado.
El alto funcionario Yi Am presentó la ofensiva como una operación decisiva para restaurar el Estado y consolidar nuevamente el poder real. Jeong fue ascendido y aseguró al monarca que no enviaría informes constantes ni solicitaría recompensas anticipadas: esperaría hasta obtener una victoria amplia antes de presentar el parte completo.
Cuando recibió noticias de que alrededor de 10.000 habitantes de Seogyeong habían escapado del control enemigo, envió al ministro Yi Sun para prestarles asistencia. Al mismo tiempo, ordenó a los distintos generales acelerar el avance sobre Gaegyeong.
En 1362, Jeong dirigió un ejército de 200.000 hombres integrado por fuerzas bajo el mando de Yi Bang-sil, Kim Deuk-bae, An U, Yi Seong-gye, Choe Yeong y An U-gyeong, entre otros. Las tropas rodearon la capital mientras el comandante establecía su posición en Dosorwon. La operación terminó con la derrota de los invasores y la recuperación de Gaegyeong.
Jeong envió al general Kim Han-gwi y al oficial Kim Gyeong hasta el refugio de la corte para anunciar la victoria. En su informe atribuyó el éxito a la virtud del rey Gongmin, no a sus propios méritos. El monarca recompensó a los mensajeros y envió ropa y bebidas a Jeong, a la reina madre y a la princesa.
Una conspiración después del triunfo
La victoria no protegió al comandante. Kim Yong, celoso de su prestigio, falsificó una orden real e instigó a An U, Yi Bang-sil y Kim Deuk-bae para que lo asesinaran. Jeong murió en 1362 a manos de los mismos mandos que habían participado en la reconquista.
Gongmin consideró que el asesinato constituía un desafío directo a la autoridad real, pues el comandante general ejercía sus facultades en nombre del soberano. El primer día del tercer mes lunar de 1362 ordenó castigar a An U, Kim Deuk-bae, Yi Bang-sil, Min Hwan y Kim Rim. Sin embargo, tuvo en cuenta sus anteriores servicios militares y decidió no extender las penas a sus esposas e hijos.
Kim Deuk-bae fue capturado en Sanyang-hyeon y ejecutado en Sangju. Algunas crónicas señalan que An U y Yi Bang-sil también fueron decapitados y sus cabezas expuestas. El oficial Jeong Chan, identificado como autor material y todavía fugitivo, quedó excluido del perdón concedido a otros implicados que se entregaran.
Reconocimiento póstumo
El rey otorgó a Jeong Se-un, a título póstumo, el alto rango de cheomui jeongseung y dispuso un funeral ceremonial. También reconoció tanto su servicio durante la evacuación hacia Bokju como su papel al frente de la recuperación de Gaegyeong. Fue declarado nuevamente funcionario meritorio de primera categoría y recibió el honor de que su retrato fuera colocado entre los grandes servidores del reino.
Siglos después, su figura continuó vinculada a la memoria militar coreana. En septiembre de 2018, el Memorial de la Guerra de Corea lo eligió como personaje destacado por su contribución a la defensa del país. Su vida también fue representada en las series históricas surcoreanas «Gaeguk», de KBS, y «Sin Don», de MBC.
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