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La aprobación de Lee Jae-myung cae al 38,9% y abre un nuevo escenario político en Corea del Sur

La aprobación de Lee Jae-myung cae al 38,9% y abre un nuevo escenario político en Corea del Sur

Imagen para ayudar a comprender el artículo

La popularidad presidencial de Lee Jae-myung entra por primera vez en la zona del 30%

La política surcoreana atraviesa un nuevo momento de atención después de que la valoración positiva del presidente Lee Jae-myung descendiera al 38,9%, según una encuesta periódica de Realmeter. El resultado marca la primera vez desde el inicio de su mandato que el índice de aprobación presidencial se sitúa en la franja de los 30 puntos y confirma una tendencia descendente que acumula siete semanas consecutivas en ese estudio.

La encuesta de Realmeter fue realizada entre el 24 y el 28 de agosto de 2026 con 2.509 ciudadanos mayores de 18 años en todo el país mediante entrevistas telefónicas automatizadas. El nivel de confianza fue del 95% y el margen de error se situó en ±2,0 puntos porcentuales. La evaluación negativa alcanzó el 58,7%, mientras que la positiva cayó 1,3 puntos porcentuales respecto a la semana anterior, cuando había registrado un 40,2%.

En Corea del Sur, las encuestas presidenciales tienen un peso político considerable. Aunque no determinan por sí solas el futuro electoral, son observadas por partidos, medios y ciudadanos como un indicador de la percepción pública sobre la gestión gubernamental. En un sistema donde los presidentes tienen un mandato único de cinco años y no pueden buscar la reelección, los cambios de popularidad suelen influir en la capacidad de impulsar reformas y mantener la cohesión dentro de sus propias fuerzas políticas.

Diferencias entre encuestas muestran la importancia del método de medición

El descenso de la aprobación de Lee Jae-myung también apareció en otras mediciones, aunque con diferencias relacionadas con la metodología utilizada. Research Well registró una aprobación positiva del 38,4% y una desaprobación del 58,6% en una encuesta realizada los días 26 y 27 de agosto a 1.000 personas mayores de 18 años mediante un sistema de respuesta automática telefónica.

Por su parte, una encuesta de Gallup Korea realizada entre el 25 y el 27 de agosto mostró una aprobación del 42%, una desaprobación del 50% y un 8% de ciudadanos que no expresaron opinión. Este estudio utilizó entrevistas telefónicas directas, un método que puede generar diferencias frente a las encuestas automatizadas.

La diferencia entre un 38% y un 42% no representa necesariamente una contradicción. En Corea del Sur, como ocurre en otros países, los resultados de opinión pública dependen de factores como el sistema de contacto con los encuestados, la forma de formular las preguntas, el periodo de consulta y la composición de la muestra. Por ello, los analistas suelen observar la tendencia general más que un único dato aislado.

Para los observadores internacionales, especialmente aquellos que siguen la política asiática desde América Latina y España, esta situación ofrece una referencia útil. En países con democracias presidenciales como México, Brasil, Chile o Colombia, también existe un fuerte interés por interpretar la evolución de la aprobación presidencial, aunque las reglas institucionales y los ciclos electorales son diferentes.

El mercado inmobiliario y los conflictos políticos aparecen entre las causas del descenso

Realmeter señaló varios factores relacionados con la caída de la valoración presidencial. Entre ellos mencionó el deterioro de la percepción ciudadana sobre la vivienda, especialmente por los problemas relacionados con los precios de las casas y los alquileres residenciales. La vivienda es uno de los asuntos sociales más sensibles en Corea del Sur, donde la concentración urbana alrededor de Seúl ha convertido el acceso a un hogar estable en una preocupación central para muchas familias jóvenes.

El mercado inmobiliario surcoreano tiene una importancia política similar a la que tiene el precio de la vivienda en grandes ciudades latinoamericanas como Ciudad de México, Madrid, Santiago o Buenos Aires. El coste de comprar o alquilar una vivienda afecta directamente a la percepción sobre la economía cotidiana y puede modificar la evaluación de un gobierno incluso cuando otros indicadores macroeconómicos presentan estabilidad.

Además del tema inmobiliario, la encuesta mencionó la controversia relacionada con el rechazo al nombramiento de un candidato a magistrado del Tribunal Supremo, debate que generó cuestionamientos políticos y constitucionales. También fueron señalados otros asuntos, como la desconfianza hacia la policía tras un caso de desaparición en la isla de Jeju y las tensiones internas dentro del oficialismo por declaraciones del escritor y comentarista Yoo Si-min.

La situación interna del partido gobernante también ha recibido atención. Después de la convención nacional del Partido Democrático de Corea celebrada el 17 de agosto de 2026, algunos medios informaron sobre la reaparición de divisiones entre facciones. La capacidad del partido para mantener la unidad y preparar futuras elecciones se presenta como uno de los desafíos políticos de la administración.

La experiencia de otros presidentes coreanos muestra que una baja aprobación no tiene un único destino

La entrada de un presidente surcoreano en la franja del 30% suele generar comparaciones con gobiernos anteriores. Sin embargo, la historia política del país muestra que una caída de popularidad no conduce automáticamente a un desenlace determinado.

Kim Young-sam registró un 37% de aprobación en 1995 y posteriormente enfrentó una fuerte caída hasta niveles mínimos durante el final de su mandato. Park Geun-hye llegó al 33% en 2015 antes de atravesar una crisis política que terminó con una aprobación mínima del 4% en 2016. Lee Myung-bak registró alrededor del 34% entre marzo y mayo de 2009, aunque su administración continuó posteriormente.

También existen ejemplos diferentes. Roh Moo-hyun alcanzó niveles cercanos al 29% durante 2003, pero después de la crisis política vinculada al proceso de destitución impulsado por la oposición, su partido obtuvo una importante victoria en las elecciones legislativas de 2004. Moon Jae-in registró un mínimo del 29% en 2021 durante una etapa marcada por el escándalo inmobiliario relacionado con la empresa pública LH y una derrota electoral local, pero terminó su mandato con una aprobación del 45% según una encuesta citada en Corea del Sur.

Estos antecedentes muestran que la popularidad presidencial es un indicador relevante, pero no una predicción definitiva. La economía, los acontecimientos políticos, la capacidad de comunicación del gobierno y las condiciones electorales pueden modificar rápidamente la opinión pública.

Qué significa este cambio para el mundo hispanohablante: Corea sigue siendo un socio estratégico y cultural

Para América Latina y España, la evolución política de Corea del Sur tiene interés más allá de la política interna de Seúl. Corea es actualmente un actor relevante en sectores como tecnología, automóviles, baterías, entretenimiento digital y cooperación internacional. Los cambios en la estabilidad política del país pueden influir en la percepción de empresas y socios extranjeros sobre el entorno económico coreano.

En América Latina, la relación con Corea del Sur se ha desarrollado durante décadas mediante comercio, inversiones y cooperación tecnológica. Empresas coreanas mantienen presencia en mercados latinoamericanos, mientras que gobiernos de la región buscan fortalecer vínculos en áreas como infraestructura digital, energía y manufactura avanzada. Por ello, cualquier cambio político importante en Seúl es seguido por compañías y organismos que tienen proyectos vinculados con Corea.

En el ámbito cultural, la llamada Ola Coreana, conocida como Hallyu, ha ampliado la conexión entre Corea y los países hispanohablantes. El éxito internacional del K-pop, las series coreanas y el cine surcoreano ha creado comunidades de seguidores en México, Argentina, Chile, Colombia, Perú y España. Aunque una encuesta presidencial no cambia directamente el consumo cultural, la imagen internacional de Corea también está relacionada con la percepción de su estabilidad institucional.

Los gobiernos y empresas latinoamericanas suelen observar la política coreana desde una perspectiva práctica: continuidad de políticas económicas, capacidad de cooperación internacional y condiciones para nuevas inversiones. La caída de aprobación de Lee Jae-myung no implica por sí misma un cambio inmediato en las relaciones exteriores, pero sí forma parte del análisis sobre el rumbo político del país asiático.

Los próximos años serán decisivos antes de las elecciones legislativas de 2028

El actual descenso de popularidad ocurre después de las elecciones locales del 3 de junio de 2026. En esos comicios, el Partido Democrático de Corea obtuvo 12 de las 16 gobernaciones y alcaldías metropolitanas, mientras que el Partido del Poder Popular logró cuatro. En Seúl, el candidato Oh Se-hoon consiguió la victoria para el Partido del Poder Popular. En las elecciones parciales legislativas celebradas el mismo día no se produjo un cambio en la mayoría parlamentaria.

El próximo gran proceso electoral nacional será la elección legislativa de 2028, aproximadamente dentro de dos años. Esto significa que el gobierno todavía dispone de tiempo para modificar la percepción pública mediante sus políticas económicas y sociales. La evolución del mercado inmobiliario, la gestión de conflictos políticos y la cohesión interna del partido gobernante serán algunos de los factores observados durante los próximos meses.

Para los lectores hispanohablantes interesados en Asia, el caso surcoreano representa un ejemplo de cómo funcionan las democracias de la región: una sociedad con alta participación política, ciudadanos muy atentos a la economía doméstica y una opinión pública capaz de cambiar rápidamente ante nuevos acontecimientos.

La caída de Lee Jae-myung al 38,9% no permite anticipar por sí sola el futuro político de Corea del Sur. Sin embargo, sí marca un punto de inflexión para una administración que deberá responder a preocupaciones económicas, gestionar debates institucionales y mantener la confianza ciudadana mientras busca consolidar su agenda.

Source: Original Korean article - Trendy News Korea

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